El rostro, cómo cuidarlo y ejercitarlo en cualquier lugar

ciudado y ejecrcicios

El rostro es una de las partes más importantes de nuestro cuerpo, pues es lo primero que las personas ven de nosotras. Muchas creemos que sólo el cuerpo necesita ejercitarse, por eso a veces descuidamos partes del rostro que también necesitan una pequeña ayuda para mantenerse firmes. Aquí es cuando aparece la famosa papada, el doble mentón, el cuello flácido y esos problemas comunes que, con la edad, todas intentamos disimular.

Si este es tu caso sigue leyendo, pues con sencillas rutinas que puedes hacer mientras manejas, vas en el bus, te bañas, trabajas o ves televisión, los solucionarás rápidamente o detendrás lo que el tiempo te ha causado en el rostro.

Solo intenta recordarlos y practicarlos cuando tengas al menos 5 minutos libres, verás como a medida que las semanas avanzan tu piel gana elasticidad y el cambio se nota en tu cuello y en tu cara. ¿Por qué estimular los músculos faciales es importante? Ten en cuenta siempre que el rostro es quizá igual o más importante que otras partes de tu cuerpo, por eso de la posición en la que lo mantengas, tus gestos, los productos que apliques sobre él, como lo cuides y lo protejas dependerá como se verá con el paso del tiempo.

¿Qué debo hacer entonces?

Hay dos formas como puedes hacerlo naturalmente, es decir sin métodos invasivos, máquinas o cirugías. Únicamente recurriendo a tu cuerpo y a elementos sencillos que puedes tener en casa.

¿Cuáles son entonces? Movimientos expresivos: Se tratan de rutinas sencillas que se valen de tu expresión y de tus gestos para tensar los músculos y darle mayor elasticidad a la piel. Traza con la lengua sobre el paladar superior, círculos en el sentido de las agujas del reloj mientras la espalda se mantiene recta y la boca cerrada. Sólo es suficiente con hacer 10 repeticiones 3 veces por día hasta que se haga un hábito en tu vida. Pronuncia de manera marcada, abriendo mucho la boca, las cinco vocales y repítelas 10 veces. Puedes hacer este ejercicio al despertar y antes de ir a descansar. Con la espalda recta y cruzada de brazos, estira el cuello hacia adelante y gira lentamente la cabeza a la derecha. Mantente en esa posición por dos segundos y regresa a la posición inicial, luego haz lo mismo hacia el lado izquierdo.

Con esto ejercitas los músculos del cuello, las terminaciones musculares en el rostro y alivias dolores cervicales. Haz esta rutina una vez al día, diez veces de cada lado. Otro ejercicio efectivo para reducir la papada o el doble mentón, es hacer una sonrisa invertida (como cara triste) intentando tensar al máximo los músculos del cuello. Repítelo unas 10 veces, dos veces al día.Mira al frente, con el cuello recto y la boca cerrada mueve cinco veces la mandíbula a la izquierda y cinco a la derecha. Haz el mismo ejercicio con la boca abierto. También puedes cerrar tu boca y con la lengua empujar tus dientes superiores. Relaja los músculos y repite el ejercicio 10 veces. Para que en cualquier momento del día mantengas los músculos activos en el rostro, puedes recurrir a una goma de mascar sin azúcar que hará trabajar tus los músculos cuando mastiques.Ejercicios reductores o tonificantes: Estos ejercicios se valen de tus manos, vibradores faciales o pequeños rodillos para complementar y dar como resultado una reducción o tonificación más específica, en algunas zonas de tu cuello o de tu cara. Pon las manos en forma de “x” sobre tu cuello y has fuerza hacia abajo. Lleva tu cabeza hacia atrás (haciendo fuerza hacia el lado contrario) y tensa por 5 segundos. Relaja por 2 segundos y repite 10 veces. Cierra tus manos en forma de puño y ponlas en tu quijada, contrario al ejercicio haz fuerza con las manos hacia arriba y con la quijada hacia abajo. Esta fuerza ayudará a tensar tu papada o el doble mentón. De nuevo cierra tus manos en forma de puño y ponlas en tu quijada, cierra la boca y empieza a hacer fuerza con tus manos hacia arriba, justo en ese momento abre con fuerza tu boca y haz la mayor fuerza posible hacia abajo, repite 10 veces. Ahora pon tu cabeza un poco hacia atrás, saca lo que más puedas el mentón y con el labio inferior intenta cubrir el superior, mantente así por 10 segundos, relaja y repite 5 o 7 veces.

Para que evites o detengas la flacidez del cuello, has el mismo ejercicio pero cuando cubras el labio superior con el inferior, sonríe lo que más puedas. Verás como toda la parte inferior se tensiona.

Ahora que ya conoces estos sencillos consejos, que además no te cuestan nada, que esperas para reforzar la acción de Pond's en el rostro y cuello, y darles una mejor apariencia.

Solo son 5 ó 10 minutos al día, que después los años que te vas a quitar de encima te agradecerán. Cuéntanos con qué ejercicios has visto cambios en ti y con quién piensas compartirlos.

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